Nuestra primera novela
Nanga será la primera novela que publique leqtor. Su autor, Willy Uribe, es vasco, vive en Berango, un pequeño pueblo cerca de Getxo, y se ha pasado buena parte de la vida haciendo surfing por esos mares de dios. Cuando le conocimos era un autor inédito, con montones de relatos y dos novelas terminadas, todo ello metido en ese cajón que es el disco duro del ordenador. Willy llevaba muchos años acudiendo semanalmente a un pequeño grupo de trabajo montado por el grandísimo novelista vasco Ramiro Pinilla, cuya trilogía Verdes valles, colinas rojas se publicó a lo largo del año 2005, y que le ha valido el más independiente de los premios literarios españoles, el Premio de la Crítica. Pinilla, que dedicó veinte años de su vida a escribir este vasto ciclo novelístico, solía abandonar su casita de Getxo los lunes por la tarde para reunirse con un grupo de personas, muchos de ellos muy jóvenes, y todos aficionados a escribir. En esas tertulias uno leía y los demás escuchaban. Era una forma interesante y peculiar del taller literario. Fue ahí donde Pinilla conoció a Uribe, y donde le oyó leer sus primeros relatos, y luego sus novelas. Cuando en enero de 2006 nuestro editor visitó a Pinilla en su casa de Getxo para hacerle una entrevista, fue con el gran escritor a almorzar a una taberna de la localidad, y allí estuvieron hablando de novela, no podía ser de otra manera. Nuestro editor le comentó a Pinilla que no solía gustarle demasiado la novela española, que le costaba encontrar buenos narradores, al estilo de los anglosajones. Pinilla le dijo que coincidía con él. «Aquí la gente dice las historias en lugar de contarlas.» Sorprendidos ambos por la coincidencia, siguieron hablando. A los postres, al saber que estaba en marcha un nuevo proyecto editorial dispuesto a apostar por escritores nuevos, dijo: «Pues hay por aquí un escritor que me parece que te va a gustar. A mí me gusta lo que hace, le conozco de hace mucho tiempo. Si te gusta a ti y lo publicas, le escribiré un prólogo». Han transcurrido los meses, y Nanga está camino de la imprenta, y lleva un prólogo muy elogioso escrito con generosidad por Ramiro Pinilla, Premio de la Crítica.